estatuto de los trabajadores

¡¡¡Que gane la roja!!! El domingo me pongo la camiseta.

Jul 09

Pues heme aquí, insumiso y rebelde que soy, hablando de la Roja, que no de los rojos y rojeras, sino de la Selección Española de Futbol. Y lo digo, porque quien me iba a decir a mí, que el partidazo del domingo, el más importante que yo he vivido, después del partido de la Real en Gijón en el año 81 en el que se proclamo campeón de liga, me iba a pillar siendo concejal de Ordizia. Y lo digo, porque desde ayer, ya he visto varias camisetas de la Orange paseando por las calles ordiziarras y sorpresivamente mas camisetas y ropa naranja que nunca. Será que no me había fijado hasta ahora, que lo naranja nos gusta tanto. O será simplemente ¿el conflicto nacionalista entre el españolismo y el vasquismo? Esto es un error, que justifica al españolismo más recalcitrante.
Soy y seré siempre un piradillo del futbol. Me encanta. Tal vez, me han comido el coco desde pequeño, pero me gusta y mucho. Y prefiero que ganen los míos, o los amigos de los míos, o los míos junto a unos amigos, o incluso, ya puestos que ganen los enemigos de mis enemigos. Llevo el futbol dentro desde pequeño, lo he jugado (tirando a mal por cierto), lo he entrenado (ahí me ha ido mejor, fuimos campeones de Euskadi de futbol 7) y lo he disfrutado como espectador y así va a seguir siendo. Reconozco, en general, que no es el caso, que me posiciono con los que mejor me caen (también ideológicamente). Deseo que yankilandia no gane a nada siempre y si en Cuba jugasen al futbol en serio, estaría con ellos en los mundiales. Por ejemplo, tuve un sentimiento muy amargo cuando la Republica Popular Democrática de Korea (conocida vulgarmente como Korea del Norte) perdió contra Portugal de manera tan estrepitosa. Y no es porque, Kim Jom Il sea de los míos, pero eso de que todavía hablen de comunismo, íntimamente me coloca un poco.
Me consta, porque lo he oído por mi ventana que cada vez que mete un gol, España, en las casas de Ordizia se salta y se grita. Cuestión normal, al fin y al cabo, los vascos juegan en esa selección. Pero está siendo incomodo, tanto el patrioterismo exaltado español, con el anti, lo uno alimenta a lo otro y en eso vamos mal. Me encanta pensar que la unión de los pueblos del estado español ha sido capaz de gestar una asociación de futbolistas como la que está a punto de ganar el mundial. Reconozco que aspiro a que esa unión sea más voluntaria y menos obligatoria de lo que es (autodeterminazioa). El domingo me pondré la camiseta de la selección española, que me regalaron el día de la despedida de soltero para vacilarme por las calles de Donosti. Igual que el otro día me puse la camiseta de la real, el día que subió a primera.
Volviendo al partido. Me jode que una institución que puede salir beneficiada de este éxito, sea la monarquía, pero es que lo hacen bien para salir en la foto, cojones. Las aprovechan al vuelo, en vez de ser una victoria popular, que lo podría ser, vuelve a ser el triunfo de las elites. Esto me recuerda una tesis terrible, que le espeto el Rey a  un periodista ingles hace un tiempo, con relación a la República, diciéndole que si hubiese Republica y él se presentase a Presidente, no dudaba de su victoria electoral rotunda. Y es que es cierto, se lo montan que te cagas, consiguiendo una imagen impoluta. Debemos atacar más a la institución monárquica, porque si no, tenemos reyes para largo. Por cierto en tiempo de crisis, ¿quien paga los viajecitos de estos señores?
Volviendo al futbol, en vez de ser una victoria de la unión, quieren que sea una victoria de la banderita. Joder que si la bandera fuese “la roja” pues vale, pero que no, que es la monárquica.  Desde Catalunya, creo que lo están haciendo mejor que desde Euskadi, para contrarrestar este asunto. Siendo indiscutible la presencia y determinación de los catalanes en esa brillante unión de futbolistas, lo que están haciendo es reclamarse del gusto de que sea así. Cierto que algunos se siente incómodos, pero la mayoría de los catalanes creo que están orgullosísimos de los éxitos de sus jugadores en la selección que nos une.
Pues, para ayudar, van Erkoreka y Urkullu y mean fuera del tiesto. ¿Porque no se callan? ¿Deberían dejar de joder? Si tuviésemos 7 vascos entre los titulares, reclamarían la independencia de forma inmediata. Seamos serios, medio mundo o más reconoce que la roja juega de mara”villa”, y juegan vascos en ella, los mejores que tenemos por aquí, y juegan catalanes, madrileños, andaluces, gallegos y algunos más que son nuestros pueblos hermanos y amigos.
Por el futbol, que gane la Roja, Por la Unión, que gane la Roja, Por el PIB, que gane la Roja. Y digo, lo del PIB porque he flipado con los datos que presentan algunos afamados economistas que hablan que puede influir hasta en un uno por ciento el resultado de este partido en el PIB del País correspondiente. El 0,7% para arriba, ¿cuantos se conformarían con menos? o el 0,3% para abajo si se pierde. Joder, hay que ganar, que son unos miles de puestos de trabajo.
En fin, que no me gusta ni que la monarquía se aproveche, ni  que Urkullu diga bobadas. ¡¡¡¡Que gane la Roja!!!!, y prepare el camino para los rojos. ¡¡¡¡Que gane la Roja!!!! Y aprovechando lo del Pisuerga, que se cambie la bandera, ya no por la republicana, sino por la roja. Y por pedir que no quede, que el gol de la victoria lo meta Xabi Alonso, el de Tolosa, para volver a evidenciar que Euskadi aporta mucho más de lo que algunos valoran.

portatiles

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